Cuaderno de sentimientos diabólicos
varios, propios y ajenos,
en este constante pedalear por la vida...



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14 nov 2011

Dolor de panza

Noticia de última hora: al Diablo le duele la panza. Esta inquietud se me trepa como desde cerca del ombligo hasta la garganta y me hace pensar en mis adentros, las vísceras, el esófago... yo qué sé, los intestinos, algo debajo de las costillas... la barriga... la panza, pues, pa' acabar pronto. Y me pico allí con el dedo porque justo ahí siento bullir el hormiguero de algo así como dolor (puede que sea aire, instrucciones de uso: aplíquese sobre las pupilas o respírese, no se guarde a una temperatura de 36 º C dentro de la panza).

A ratos se me mueve, medio me tiembla quién sabe por dónde, me recorre, se agolpa ¿aquí?, me hace ruido... No sé lo que pasa. Se me ocurre una posible explicación, pero no soy médico... y uno de ellos me ha dicho (de mala gana, pero me ha dicho... harto de esta 'repetida ignorancia' de uno, soberbia de médico, actitud de argentino) que el corazón no duele.

10 nov 2011

¡Buenos días!

Mira, hoy amaneció nublado... ¡Señora de la tienda, buen día! Buen día, balcón de ella (Ella, que ya se habrá ido... Ella, mujer-no-sé-don-de-es-tás, buen día). Buenos días señor conductor del autobús: sí, aquí están, 3 pesos. Buenos días, señorita acompañante. Señora, se le cayó el ramo de flores... Pase, no se preocupe, buenos días. ¡Que bajan atrás! De nada, buen día. Buenos días calles de piedra, Cuévano y su cañada, buenos días cuestas arriba y tu Sol de pellizco sobre los cerros. Me bajo en Valenciana, sí, señor, gracias... ¡tenga bonito día! ¿Cómo está, señor de las macetas?... ¡qué bonito gato!... se me hace tarde, ¡buenos días! Ah, qué camino fatigoso... ¡señor vigilante!, ¡buenos días! ¡Qué onda, Memo!, ¡quiubo chamacos!... voy por café, ahorita les veo. ¡Hola, señora, buenos días!: hoy sí me ganó en poner el café... Voy a clases, disfrute el desayuno, ¡buenos días! Buen día, Prof... ¿trajo los exámenes? ¡Ah, qué bien!... Sorbo de café, buenos días. Valores propios, una clase muy agradable, ¡ah qué buenos chistes!... el cubículo, los estresados, los inquietos (para ellos también uno desea, felices trazos, geómetras, bonito día)... ¿y mi examen? Buen día gato de El Cafetal... ¡Me detengo!...

¿Gato aquí?, ¿El Cafetal?...

Buenos días, señor despertar apresurado. Adiós, señor sueño homogeneizante de todas las cosas. ¡Caray, ojos restregados! Buenos días, señor despertador. Buenos días. ¡Me lleva la chinita, compadre! Otra vez se me hizo tarde. ¿Cuándo he de entender que debo acostarme temprano?

21 oct 2011

Y estoy súmamente desesperado...

fastidiado, ansioso, desgastado, ¡harto!... del Análisis Matemático, de la pereza del 'querido profesor'... y localmente (chiste matemático) ¡del Teorema de Stone-Weierstrass!

Es viernes (¡demonios!) y yo quiero terminar de leer a Auster.

¿Ya ven, muchachitos? Ésta es una de las razones por las que este camión que transporta pollo (sí, en pie, el pollo) no debe traer tantas divisiones...

¡Nah!, ¡qué mala analogía!... el corazón: un camión de pollos... con divisiones... como pichonera. Las matemáticas son un pollo de granja... quizás ¡un gallo pitagórico! y la literatura (mi afición)... ¿una gallina?... ¿qué son los huevos?

¡Hazme el cabrón favor!